Nükaks painted upon engraving “America” from the Nova Reperta series by Jan Van der Straet, 1638. Oil painting, pencil.

Nadie nos borrará la sonrisa

Reflexiones sobre los Palimpsestos de Jose Luis Cote

Un palimpsesto es una sobreposición de historias e imágenes. Una reescritura no siempre percibida por el ojo, el oído o la mente. Las series pictóricas creadas por Jose Luis Cote articulan palimpsestos en los que logramos vislumbrar capas socio-biológicas sumando reflexiones visuales para una crítica de “la” historia, la persistencia colonial, el poder de las imágenes y los nuevos extractivismos de humanos y no humanos. Las capas, cortaduras y visiones espejo expuestas por los Palimpestos de Cote nos confrontan, en la primera serie, con las realidades diarias de hombres, mujeres y niños de comunidades amazónicas (Tukano, Jiw, Nükak), ya fuera del Edén y del estereotipo del buen salvaje, como diría Cote. En la segunda serie nos encontramos de cara a ancianas de la población altiplánica de Sutatausa, antigua reducción de Muiscas, sobre el trasfondo de pinturas coloniales parroquiales en donde se exponen los imaginarios tanto del castigo religioso como de la incorporación y sumisión de una mujer indígena, la “cacica”, ataviada con una manta Muisca. En ambas series el borramiento colonial de las memorias nativas se expresa programáticamente en el re-emplazamiento y re-convención de las corporalidades y territorialidades indígenas. 

Nükak woman on antique engraving depicting Amazonian woman in colonial times.
Digital painting, printed in Giclée on cotton paper/ Mujer Nükak sobre grabado representando mujeres amazónicas en tiempos durante La Colonia. Pintura digital, impresión Giclée en papel de algodón.

En Mujer Nükak sobre la interpretación de la mujer amazona según un europeo (2017), obra perteneciente a la primera serie, dos mujeres observan en direcciones opuestas a través del palimpsesto. A un costado, y retratada a color, una joven Nükak viste como las colonas dejando en el pasado la semi-desnudez de sus antepasadas. Los Nükak suelen vivir en asentamientos urbanos tras la desarticulación de sus rutas nómadas estacionales de los Nükak; tras volver a entrar en contacto con colombianos y foráneos en 1988, debido a la presión de colonos cultivadores de coca para fines del narcotráfico, gran parte de los abuelos y abuelas murieron de enfermedades como la gripa. Al otro costado del palimpsesto, proveniente de un grabado que rememora el legendario mundo griego, aparece campante y ataviada para la guerra: la mítica mujer Amazona. Aunque ambas mujeres están sentadas, la Nükak sólo está y mira hacia un horizonte incierto, mientras que la Amazona clava fijamente su mirada hacia un mundo capaz de ser tomado y defendido por la fuerza; se manifiesta así como una alegoría anímica y erótica del conquistador europeo. En el péndulo translúcido entre el sólo estar de la Nükak, y el ser potencial agresivo de la Amazona, se amplifican las tensiones por la reescritura y el borramiento de la propia imagen. Esta presentación desidealizada sobre el trasfondo de la interpretación idealizada aporta una crítica al imaginario exotizado de las mujeres indígenas de las selvas suramericanas, llamadas Amazonas por el deseo de quienes se llamaban adelantados y conquistadores, con toda la carga erótica sobre cuerpos y territorios que expresa tal denominación.

Blueprint…..Cyanotype print/ Blueprint. Cianotipo

En la serie Blue Prints de Sutatausa el cuerpo de las mujeres campesinas y mestizas ocupa el primer plano sobre un trasfondo de blue prints, técnica que le permite a Cote develar y contrastar con líneas, cuadrículas y planos más fríos. En la cianotopia sobre papel algodón Blue Print Sutatausa N. 9, la ausencia de nombres o títulos alusivos es un marcador crítico basado en las típicas denominaciones en serie sobre personajes y paisajes intervenidos por el extractivismo bio-social. Una abuela de la región, nombrada por el nombre del pueblo y no por el de alguna etnia, nos mira de frente con una bella expresión, una marcada sonrisa y las manos unidas, aunque relajadas, en un gesto que se diferencia de las devocionales y evangelizadas manos de la cacica de Sutatausa, representada con un rosario entre las manos en una de las paredes del templo doctrinero del siglo XVII. El palimpsesto ocurre aquí tanto en la sobreposición visual del manto de la cacica, lo cual genera un meta-retrato, así como en la tensión sobre un trasfondo en el que concurren tanto las cuadrículas del plano maquínico como el mapa atribuido al cacique mestizo Muisca don Diego de Torres y Moyachoque.  En tal mapa de la Provincia de Santafé, datado de los 1570´s, el territorio de los Muiscas y otros pueblos nativos se ve reducido a encomiendas y pueblos de indios, como lo fueron Sutatausa y Turmequé. Medio borrado, medio visible, aparece un territorio ya para entonces parcialmente despoblado, genéticamente re-emplazado, reducido y aun en el inicio de un sistemático proyecto extractivista, con muchas capas y rezagos, como lo evidencian los Palimpsestos: la deforestación, el reemplazo del maíz por el trigo, la chicha por la cerveza, y la actual industria de explotación minera en la zona. De hecho, en la glosa original de la cartografía atribuida al cacique de Turmequé, se afirma que ya no quedaban indios en la Provincia. En tal sentido es significativo que mediante el blue print Cote borré tal glosa en un mapa que anticipa los planos extractivos al tiempo que la “cacica” nos observa mientras sonríe afirmando su presencia con resiliencia y un sentido del humor que trasciende el inevitable pesimismo del cacique a fines del siglo XVI.

Blueprint…..Cyanotype print/ Blueprint. Cianotipo

El territorio de Sutatausa sobre el que reflexiona visualmente Jose Luis Cote, a pesar de la fragmentación y abandono de sus rocas Muiscas pintadas, y los rezagos actuales de un severo control ideo-religioso sobre las poblaciones locales, se redignifica en los gestos sonrientes y plenamente presentes. A su vez, las mujeres Jiw y Nükak de los Palimpsestos, a pesar de las actuales reducciones causadas por los conflictos armados y la imperante desorientación social, realizan labores como tejedoras, madres, transformadoras de los alimentos y de la vida, sosteniendo así su presente en conexión con la sonrisa del Nükak, que lleva puesta una célebre camiseta deportiva, y de la serenidad del payé Luis, sabedor Tucano sobre las plantas medicinales. La Amazonia se presente así como un telón sobre el cual se proyectaron y proyectan las pesadillas y deseos, las idealizaciones y expropiaciones, de los pasados y presentes adelantados y “conquistadores”. Hoy, como ayer, este inmenso territorio se expresa en el imaginario colectivo como una botica de plantas, ya clasificadas y estudiadas, como lo hicieron Linneo y Schultes. Con todo, en el palimpsesto las plantas sólo cobran color en las manos del sabedor para quienes son camino de sanación individual y colectiva.

Luis, Botanical Healer / Paye Tucano Oriental on illustrations of Linnaeus.
Oil paint on Linneos studies.
Luis, Sabedor Botánico/Paye Tucano Oriental sobre ilustraciones de Linneo.
Oleo sobre dibujos de Linneo

Los palimpsestos, que nos ofrece a modo de reflexiones visuales Jose Luis Cote, cuestionan los relatos homogéneos sobre nuestra(s) historia(s), reabren las evidencias sobre la continuidad de los colonialismos, y articulan una crítica conjunta del pasado y el presente, del territorio y de la gente, del extractivismo socio-biológico así como de la resistencia de personas comunes pero no llevadas por la corriente. Nuestras historias no son sólo cifras, cronologías o magnánimos eventos; son evidentemente palimpsestos, reescrituras incesantes sobre borramientos previos.  Y si no sentimos, pensamos y vemos con nuestros sentidos, y en nuestras propias manos y pies, como Jose Luis Cote nos propone, ¿quién reescribirá nuestros mapas? ¿quién nos borrará la sonrisa?

Miguel Rocha Vivas

Escritor y creador intercultural


Nükak woman and her son on old colonial engraving.
Digital painting, printed in Giclée on cotton paper.

Nükak woman on old colonial engraving.
Digital painting, printed in Giclée on cotton paper.

Young Jiw on old colonial engraving / Joven Jiw sobre grabado colonial.
Digital painting, printed in Giclée on cotton paper/ Pintura digital. Impresión Giclée en papel de algodón.



About Palimpsest

My artwork is an exercise of historical review, a way to get rid of stereotypes that over the centuries have ended up assimilating and reproducing.  Painting the indigenous and his territory (that covers its cosmic and cultural space), trying to give him a place in the network of lines, layers, and colours, it’s a way to discomfort what the imagination takes for granted, of altering and questioning the established hierarchies by a dominant culture. All these questions, pass through me as I knit the image: I try to bring to the fore what was once a utilitarian part of the landscape, I confront the daily space of the indigenous with the idealized representations of the European printings of the 16th century, and I tried to save from the tangle of the history a more detached and sensitive expression of the Other.

In supports such as cotton paper with rustic and irregular edges, with the raw and yellowish canvas that remembers the mouldy papers over the time (denying the notion of an uncontaminated blank sheet as a start) I display free strokes, colour stains, to get the portrait of indigenous men and women as I see them. In the background, the western figurative canons can be glimpsed: by not hiding them, I highlight their phantasmagoric character and the tragic permanence of the European imaginary that goes through everything.

From the Sum of two, our several speeches, from this visual palimpsest, resulting from the ambiguous expression in with the idea of the indigenous in western culture is still trapped, and which is nothing more than a mirror of what we are and deny. 

Sobre los Palimpsestos

Palimpsestos reflexiona sobre un choque cultural que se remonta a la experiencia colonial en este lado del mundo, y que tiene que ver con la forma en que imaginamos y representamos al indígena americano. Desde entonces, y hasta nuestros días, el indígena suele aparecer siempre de manera arbitraria y conveniente para la imaginación del hombre blanco y occidental.

Mi trabajo es un ejercicio de revisión histórica, una manera de desprenderme de estereotipos que a lo largo de los siglos han terminado asimilándose y reproduciéndose. Pintar al indígena y su territorio (que abarca su espacio cósmico y cultural), intentar construir un lugar para él en el entramado de líneas, capas y colores, es una manera de desacomodar lo que la imaginación da por hecho, de alterar las jerarquías establecidas por la cultura dominante. Todo este cuestionamiento pasa por mí a medida que tejo la imagen: ensayo poner en primer plano lo que antes era apenas parte utilitaria del paisaje, confronto el espacio cotidiano del indígena con las representaciones idealizadas de los grabados del siglo XVI, e intento salvar de la maraña de la historia (siempre en blanco y negro) una expresión más desprevenida y sensible del Otro. 

Con soportes como el papel de algodón de bordes rústicos e irregulares, con el lienzo crudo y amarillento que recuerda los papeles enmohecidos por el tiempo (negando la noción de una incontaminada hoja en blanco como comienzo), despliego trazos sueltos, manchas de color, para llegar el retrato de hombres y mujeres indígenas tal y como los veo (o he querido verlos) en las temporadas que he pasado con ellos.

En el fondo se alcanzan a entrever los cánones figurativos occidentales: al no ocultarlos del todo, pongo de manifiesto su carácter fantasmagórico y la permanencia trágica de los imaginarios europeos que todo lo atraviesan. De la suma de dos discursos, de este palimpsesto visual, resulta la expresión ambigua en que todavía se encuentra atrapada la idea del indígena en la cultura occidental, y que no es más que un espejo de lo que somos y negamos. 

Jose Luis Cote

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No one shall erase our smile

Thoughts on Jose Luis Cote’s Palimpsests

A Palimpsest is an overlay of stories and images.  A rewriting  not always perceived by the naked eye, the ear nor the mind. The pictorial body of work created by Jose Luis Cote articulates palimpsests in which we manage to have a glimpse of socio-biological layers which add to the visual reasoning conducive to a critique of History, colonial persistence, the power of images and the new human as well as non-human “extractivisms”. The layers, cuts and mirrored visions exposed by Cote’s Palimpsests confront us, from the first series, with the daily realities of men, women and children from Amazonian Communities ( Tukano, Jiw , Nükak communities), withdrawn from Eden and the “good Savage” stereotype, as Cote himself would say. On the second series we find ourselves faced with the elderly women of the high planes of the Sutatausa region, ancient remains of the Muisca indigenous people, laying on top of  the background depicting  paintings pertaining to colonial parishes in which are displayed both imageries of religious punishment  as well as the submission of an indigenous women, the “cacica”, attired with a Muisca cloak.
In both series the colonial erasure of the native memories  is expressed in a programmed way within the re-location and re-coding of the indigenous corporeality and territories.

In the piece Views of Nükak Women on the interpretation of the Amazonian woman according to a European (2017), belonging to the first series, two women gaze in opposite directions through the palimpsest. On one side, pictured in color, a young Nükak woman dresses like the colonial women, leaving behind the partial nudity of her ancestors. The Nükak people nowadays usually live in urban settlements following the dismantling of their former seasonal nomadic routes; after coming back into contact with other non-Nükak Colombians and foreigners in 1988, due to the pressure from “coca” growing settlers with intent to traffic, a great part of their grandfathers and grandmothers perished from illnesses such as the common cold. On the other side of the palimpsest, deriving from an engraving reminiscing the legendary Greek world, appears indomitable and dressed for war: the mythical Amazonian woman. Even though both women are sitting, the Nükak woman is just there and stares at an uncertain horizon, whereas the Amazonian woman pierces her gaze firmly towards a world capable of being taken and defended by means of force;  she is thus manifested as the European conquerors’  erotic and emotional allegory .

Within the translucent pendulum of the simple “being there” of the Nükak woman, and the opposing potentially aggressive state of being of the Amazonian woman, the tensions are amplified by the rewriting and erasure of the image itself. This un-idealized display overlapped  to the idealized background delivers a criticism of the exoticism present in the way of picturing and imagining indigenous women from the South American rainforests, named “Amazons” by the desire of those who called themselves advanced and conquerors, along with all the erotic burden falling on the bodies and territories named as they were.

In the series Sutatausa Blue Prints the bodies of female farmers and Mestizo women occupy the foreground on top of a blue print  background, technique which  allows Cote to unveil and contrast through lines, grids and cooler planes. In the Cyanotype on cotton paper by the name of Blue Print Sutatausa N. 9, the absence of evocative names or titles is in itself a commentary based on the typical denominations present on series about characters and landscapes intervened by bio-social extractivism. A Grandmother from that region whose name is that of her village and not that of her ethnic group, stares at us with a beautiful expression, a clear smile and her hands joined together, even if relaxed, they are forming a gesture that differentiates from the devotional and evangelized  hands of the Sutatausa “cacica”, depicted with a rosary between her hands on one of the walls of the doctrinal temple of the 17th century.  Here, the palimpsest occurs as much in the visual overlap of the “cacica’s” cloak, which generates a meta-portrait ( a portrait of the portrait), as in the tension on the background in which are congregating both the grids of the machine plane as well as the map attributed to the Mestizo cacique (native chief) Don Diego de Torres y Moyachoque. In said map of the Santafé Province, dated back to the 1570’s, the territory of the Muiscas and other native peoples is seen reduced to “Encomiendas”* and exclusively indigenous villages , such as Sutatausa and Turmequé. Half erased, half visible, the territory appears by then already partially unoccupied, genetically re-located, reduced and even at the beginning of a systematic extractivist project, with many layers and delays, as is evidenced in the Palimpsests: deforestation, the replacement of corn by wheat, the “Chicha” (fermented corn drink) replaced by beer and the current mining exploitation in the area.

In fact, on the original footnote from the maps attributed to the “cacique” of Turmequé it is said that there were no longer any indigenous people left in the Province. Thus making it meaningful that in the Blue Print Cote erases said footnote on a map which anticipates the extractive planes/ blueprints[cm1]  at the same time that the “cacica” stares at us smiling  while affirming her presence with such a resilience and sense of humor that it transcends the “cacique’s” inevitable pessimism at the end of the 16th Century.

The Sutatausa territory,that Jose Luis Cote is visually pondering about, despite the fragmentation and abandonment of its painted Muisca rocks and the current residues of a stern religious and ideological control over the local populations, is re-dignified through the smiling and fully present gestures. In turn, the Jiw and Nükak women from the Palimpsests, despite the current population reductions caused by the armed conflict and the prevailing social disorientation, still perform duties as weavers, mothers, transforming forces of life and food, thus keeping their present connected with the Nükak smile, which is now wearing a notorious sports jersey and the serenity of the “payé” Luis, the Tucano wise man expert in medicinal plants. The Amazon is presented as the backdrop upon which once were and are now projected the nightmares and dreams, the idealizations and expropriations of the advanced and “conquering” pasts and presents. Today, as it was before, this immense territory  expresses itself in the collective imagination as an apothecary of plants, now classified and studied, just as Linneo and Schultes did.
All in all, in the Palimpsests plants are only attributed with color in the hands of he/she who understands and knows about them, for whom they constitute the path to individual and collective healing.

The Palimpsest, which Jose Luis Cote offers to us as a manner of visual thinking, question the homogenous narratives about our History(ies), they re-open the evidence on the continuity of colonialisms in current times and they articulate a joint critique of the past as well as the present day, of the territory, the people , the socio-biological extractivism, as well as the resistance of common people who have not been carried away by the mainstream. Our Histories are not mere numbers, chronological or magnanimous events; they are evidently palimpsests , never-ending rewritings about previous erasures. And unless we feel, think and see with our own senses and on our own hands and feet, just as Jose Luis Cote is proposing we do, who will rewrite our maps? Who will erase our smile?

Miguel Rocha Vivas

Writer and intercultural creator.